El fuego es un elemento que nos fascina, ¿quién no se ha quedado hipnotizado con el baile de la llama de una vela? Su luz es cálida; su aroma nos recuerda al campo, y su calor aporta una placidez especial. Por eso, no es de extrañar que las chimeneas estén cada vez más de moda. Las encontramos en multitud de catálogos de decoración y de muchos tipos (gas, eléctrica, bioetanol tradicional…), aportando un punto de sofisticación, de nostalgia o de candidez al espacio.

En el caso de las chimeneas eléctricas, por ejemplo, la instalación en sencilla, pero si optamos por una chimenea de gas o tradicional debemos de tener en cuenta otros muchos aspectos, entre ellos, la instalación de la salida de humos o el tubo de la chimenea, que podría comprometer la impermeabilización de la cubierta si no se hace correctamente.

Para no cometer errores que pudiesen deteriorar la cubierta, te contamos cómo llevar a cabo la impermeabilización de este punto singular en unos sencillos pasos (que son aplicables a los elementos verticales, pasos de conducción y salientes):

Revisar el estado del soporte donde vamos a adherir nuestro sistema de impermeabilización

Éste debe presentar un estado limpio, seco, consistente y continuo. No servirán aquellos paramentos donde los ladrillos estén deshechos, el mortero agrietado o la chapa de revestimiento oxidada y deformada.

Suavizar los cambios de plano.

Una vez el soporte esté preparado, debemos prestar atención a los cambios de plano, especialmente la parte trasera del elemento porque es un punto sensible donde se puede acumular agua. Para ello, aplicaremos material de relleno apropiado a modo de escocia: masa de agarre en el caso de fábrica de ladrillo, y/o mortero en el caso de acabados enfoscados.

Aplicar la imprimación para la total adherencia del material de impermeabilización

Aunque existen sistemas de impermeabilización para detalles que no precisan imprimación, como es el caso de los sistemas Wakaflex o Supracoating de BMI, en el mercado también encontramos soluciones líquidas (como Parathane) o láminas bituminosas (Parafor de BMI) que precisan de su imprimación apropiada.

chimeneaTrazar la línea de coronación en los planos verticales.

Esta línea se situará entre 15 cm a 20 cm sobre el plano horizontal y es hasta donde subiremos nuestra impermeabilizació

Continuar con el plano horizontal.

Cuando instalemos nuestra lámina de impermeabilización (o apliquemos nuestra solución líquida) deberemos continuar por el plano horizontal entre 20 cm a 40 cm de desarrollo, en función de la inclinación de la cubierta. Debemos solapar la impermeabilización sobre la protección final del tejado, salvo en la parte trasera, o área de “aguas abajo”, donde deberemos solaparla bajo la protección final de la cubierta.

Atención, en el caso de la impermeabilización de elementos verticales mediante láminas, no debemos olvidar solapar los tramos de lámina que configuran su contorno teniendo especial cuidado de no hacer solapes en contra de la escorrentía del agua.

Coronación superior de la impermeabilización en el plano vertical.

Este último paso se deberá finalizar mediante la fijación de un perfil lagrimero presionando la lámina y el sellado con masilla MS de su parte superior. También existe la posibilidad de fabricar una roza en su contorno, introducir el borde superior de la impermeabilización y rellenar la roza con material de agarre.

En caso de duda, lo mejor es consultar con un experto. BMI pone a disposición de los profesionales del sector su Oficina Técnica, donde recibirás información detallada sobre tu consulta.

Firma Jesús Huerta

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