Passivhaus, seguro que has oído hablar de este estándar para la construcción de viviendas. No se trata de un estilo de construcción, ya que su aplicación es posible en cualquier tipología de edificio y de diseño, sino de una forma de construir en la que la clave está en 5 características fundamentales –como recoge en su página web el Consorcio Passivhaus–:

1) Aislamiento térmico
2) La ausencia de puentes térmicos
3) La hermeticidad
4) Las puertas y ventanas de altas prestaciones
5) Y los sistemas de ventilación con recuperador de calor

Según la norma ISO 7730 existen varios criterios para establecer que un edificio ha logrado el
estándar de vivienda Passivhaus:

  • Demanda máxima de calefacción de 15 kWh/(m2 año) o 10 W/m2.
  • Demanda máxima de refrigeración de 15 kWh/(m2 año) (función de la localización).
  • Demanda de energía primaria renovable (PER) <60, <45 o <30 kWh/(m2 año).
  • Hermeticidad al aire n50<0,6 r/h.
  • Periodos de sobrecalentamiento en verano por encima de 25ºC inferiores al 10%.

La construcción bajo este estándar hace posible la consecución de importantes ahorros en consumo de energía (calefacción/refrigeración, dependiendo del clima), superiores al 75% si lo comparamos con un edificio de tipología similar.

Pongamos un ejemplo:

* Una vivienda unifamiliar, de 100m2 ubicada en León, en la llamada Zona Climática E (León,
Burgos, Soria y Ávila) y construida siguiendo lo establecido en el Código Técnico de la Edificación
CTE. Sus propietarios han echado cuentas y han visto que la demanda de calefacción es de
70kWh/(m2 año), es decir, que se gastan en calentar la vivienda unos 990€ al año.
* En la misma calle, casi casi puerta con puerta, tenemos una vivienda de la misma tipología pero
construida siguiendo el estándar de vivienda passivhaus. Sus dueños también han sumado facturas, pero para
ellos el resultado ha sido mucho más positivo. Su gasto energético al año, supera por poco los 200€ (212€). El consumo de su vivienda es de tan sólo 15 kWh/(m2 año).

Si comparamos las facturas de ambas viviendas, vemos que los propietarios de la vivienda passivhaus
ahorran al año más de 778€ en calefacción, es decir, un 78,5% frente al gasto de sus vecinos.
Pero es que no solo las viviendas Passivhaus ofrecen importantes ventajas en cuanto al ahorro
energético. Un edificio construido bajo este estándar es más saludable y confortable, reduce
notablemente su impacto ambiental y las emisiones de CO2.

Tanto es así que desde la Unión Europea se han fijado el objetivo de que nuestras viviendas sean Passiv. El año que viene será el turno de los edificios públicos, después le llegará el momento a los de nueva construcción.

En el futuro –ojalá– todos los inmuebles deberían ser passivhaus.

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