Hoy 5 de marzo se celebra el día Mundial de la Eficiencia Energética. Una fecha que conmemoramos para recordar la importancia que tiene actuar con criterios que primen el ahorro de energía y la disminución de emisiones contaminantes a la atmósfera.

Cada uno de nosotros puede hacer pequeños gestos para mejorar la eficiencia energética de nuestros hogares u oficinas, desde no poner muy alta la calefacción a no dejar encendidas las luces o los aparatos electrónicos que no estemos utilizando.

Pero los esfuerzos individuales, aunque importantísimos, no son suficientes para que la eficiencia energética sea el arma más importante frente al cambio climático.

No hablamos de industria o transporte. Por si solos los edificios (viviendas, hospitales, oficinas, centros comerciales) consumen el 40% del total de la energía y emiten otro tanto de emisiones contaminantes.

Para evitar que el sector sea el gran sumidero de energía sólo hay una solución: El fomento de la rehabilitación energética de edificios con criterios de eficiencia y sostenibilidad.

Recientemente hemos comprobado cómo el Gobierno, en una de sus decisiones finales antes del cierre de la legislatura aprobaba Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030 que pretende garantizar la modernización de la economía española, el posicionamiento de liderazgo de España en las energías renovables, el desarrollo del medio rural, la mejora de la salud de las personas y el medio ambiente, y la justicia social.

Este plan, recientemente enviado a Bruselas y que prevé la creación de entre 250.000 y 364.000 empleos netos anuales a lo largo de la década, se ha fijado como objetivos el que el 42% de la energía final del país provenga de fuentes renovables o que la dependencia energética del exterior disminuya unos 15 puntos porcentuales, pasando del 74% actual al 59% en 2030.

Ante estos retos el sector de la edificación es importantísimo y contribuirá, según señala el Ministerio para la Transición Ecológica a la reducción del 21% de las emisiones de gases contaminantes.

El PNIEC prevé un ritmo anual medio de rehabilitación energética de 120.000 viviendas en la próxima década. Esta medida, junto con la mejora de las instalaciones energéticas, permitiría según ha informado el Ministerio para la Transición Ecológica, un ahorro de energía acumulado de más de 6.700 kilotoneladas equivalentes de petróleo (ktep) en el periodo 2021-2030, lo que vendría a suponer dejar de emitir en torno a 3 toneladas de CO2 anuales por vivienda. Para esta medida el gobierno calcula una inversión pública de 5.509 M€ y una movilización total de 22.431 M€ en los próximos 10 años, equivalente a 18.000€/vivienda de media.

El Plan menciona explícitamente y valora muy positivamente las inversiones sobre la envolvente térmica (fachadas, cubiertas y cerramientos) y considera que la reducción de la demanda térmica debe abordarse en primer lugar para evitar el sobredimensionamiento de los equipos de calefacción y/o climatización que deben satisfacer dicha demanda.

Desde BMI nos sumamos a la celebración de este día Mundial de la Eficiencia Energética y nos comprometemos a seguir impulsando sistemas y soluciones que ayuden a mejorar la eficiencia energética de las cubiertas, así como ayudas y subvenciones para su sustitución o rehabilitación.

 

 

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