Si estás pensando en rehabilitar el tejado o instalar una nueva cubierta, seguro que tus ojos ya se han paseado por decenas de catálogos hojeando los productos disponibles, y claro, con tanta oferta te han surgido las dudas: pizarra, cerámica, hormigón…

¿Cuál es más resistente? ¿Y económica? ¿Cuál se adaptará mejor a la zona donde tengo mi casa?

Debes de saber que desde hace 30 años, dos materiales son referencia en el mercado de la teja: la cerámica y el hormigón. ¿Por qué? Por su extraordinarias características de resistencia y durabilidad, pero también por estética y por su fácil colocación.
Sin embargo, esto no siempre fue así. Hasta mediados del pasado siglo XX, la teja de hormigón no tuvo mucha presencia en el mercado europeo, siendo sus “hermanas” de cerámica y pizarra las más empleadas en construcción.

Pero en los años 50-60, el rápido desarrollo de la industria en Alemania e Inglaterra hizo que salieran al mercado nuevos productos en hormigón más resistentes al frío y las inclemencias del tiempo, desbancando así a los productos más tradicionales. Comenzó el reinado de la teja de hormigón, que en España duró hasta mediados de los años 90.

De nuevo, el desarrollo de la industria y la aplicación de la tecnología en la fabricación de estos productos fueron los responsables de un nuevo cambio de tendencia. Se comenzaron a fabricar tejas en material cerámico más duraderas y resistente que las de hormigón, y, además, con muchas posibilidades estéticas.
A día de hoy, con características muy similares y acabados de lo más variados, cerámica y hormigón son la referencia en el mercado.

“¿Y cuál es mejor?” te preguntarás, “¿Qué tengo que tener en cuenta para elegir una u otra?”.

En términos de durabilidad y resistencia, aunque tradicionalmente ha destacado el hormigón –de hecho, todavía podemos encontrar tejados de más de 30 años en el Norte de España con este material–, gracias a la  nnovación en la fabricación de los productos cerámicos, podemos
asegurar que ambas son muy similares. Las nuevas tecnologías de fabricación con moldes de escayola y cocción en soportes individuales, nos permiten obtener productos premium con las más altas prestaciones de resistencia al hielo, acabados y estética. Productos como las tejas
cerámicas de la Gama Lógica o Klinker de Grupo BMI se sitúan dentro de este sector del mercado.

Y si nuestra preocupación es que resistan bien el paso del tiempo sin que se vean “feas”, tenemos que señalar que aquí también la Industria se ha puesto al día y ahora contamos con excelentes tratamientos para el hormigón, que garantizan que la teja mantenga su aspecto durante más tiempo.

Así que, en este caso, podríamos decir que la elección responde más a una cuestión estética. La elección de la teja dependerá del tipo de acabado que busquemos para nuestra cubierta.

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