Ha llegado el momento de lanzarte al ruedo. Has montado el negocio de tus sueños y vas a tener una nave que acoja, no sólo los productos a la venta sino también los sueños de toda una vida. Quieres controlar hasta el mínimo de los detalles y te planteas… ¿Elijo una cubierta de chapa metálica o un sistema con teja completo?

Esta historia es una ficción claro. Pero cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia. Con este artículo vas a salir de dudas.

En España, el sector de la edificación cuenta cada vez con productos y sistemas prefabricados más eficientes, con mejores prestaciones técnicas y que cumplen con los estándares Europeos más exigentes. El problema llega cuando tenemos que decidir cuál es el más apropiado para nuestras necesidades.

En los sistemas tradicionales para cubiertas con teja encontrarás sistemas completos y eficaces, en los que cada elemento aporta nuevas y mejores prestaciones para que todo el conjunto funcione con un fácil montaje y un mínimo mantenimiento.

La base de esta nueva “envolvente” se basa en una primera línea, en general, tejas, que aportan diseño estético, estanqueidad, durabilidad y protección frente a elementos como el ruido, la lluvia, la nieve o simplemente  los rayos UV del sol. En un segundo nivel el sistema incluye elementos o soluciones para mejorar la eficiencia térmica mediante la ventilación bajo cubierta, estanqueidad al viento y combinado con el segundo antes o después, un tercer elemento que proporciona aislamiento.

Otra opción viene dado por las Cubiertas de Chapa metálica, donde mediante elementos continuos de chapa y con un aislamiento en base Poliuretano entre capas se configura la propuesta para la cubierta.

La primera de las soluciones, el sistema de cubierto completo, permite alcanzar el mayor rendimiento de prestaciones a la cubierta en cuanto a durabilidad, estanqueidad, eficiencia térmica y mantenimiento a largo y corto plazo, además de aportar una estética armonizada en todos los entornos.

Por su parte, la cubierta con chapa metálica es una solución panelada, más limitada en sus prestaciones, dado que su estética es industrial, monolítica y más artificial que la que se logra con materiales nobles como cerámica, pizarra. La chapa metálica no aporta ventilación a la cubierta y las fijaciones y juntas quedan expuestas, por lo que su durabilidad puede ser más crítica.

Otra desventaja de esta solución es que es apropiada para polígonos industriales o centros logísticos, pero sus cerramientos en aleros, laterales y cumbreras no acompañan a la construcción en un entorno rural o urbano. 7

En entornos industriales y dependiendo del uso, esta solución puede ser adecuada, pero en usos residenciales, las condiciones de habitabilidad y adecuación al entorno que ofrecen los nuevos sistemas de cubierta es inigualable.

Nuestro protagonista ficticio ya lo tiene claro. Para su “showroom” de muebles de oficina situado en una gran ciudad ha elegido un sistema de cubierta inclinada con tejas, por sus altas prestaciones y la eficiencia energética que le aporta. Y tú… ¿por cuál te decantarías?

firma Juan del Amo

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