¿Estás buscando soluciones limpias, cómodas y, sobre todo, que te ayuden a ahorrar a la hora de reformar tu vivienda o al adquirir una nueva?

Si piensas en la aerotermia, estás dando en el clavo

¿Aeroqueeeee?

La Aerotermia no es, ni más ni menos, que la tecnología utilizada en los sistemas que extraen mayoritariamente la energía del exterior (aire) para su reutilización en calefacción, refrigeración y producción de agua caliente en nuestra vivienda o cualquier espacio habitable, al ser conectados al circuito de calefacción. Se trata de una tecnología de energía renovable, reconocida por la normativa europea y de “alta calificación energética”.

Bombas de calor aire-agua

Los principales sistemas aerotérmicos en la actualidad son las bombas de calor de última generación (bombas de calor aire-agua), y te preguntarás: ¿las bombas de calor no son simples aires acondicionados independientes? La respuesta es clara. Mientras que las tradicionales (aire-aire) expandían directamente un refrigerante y solo nos servían para climatizar en verano e invierno “tirando a tope” de energía eléctrica; las de última generación refrigeran en verano, aportan calor en invierno y agua caliente durante todo el año, utilizando una gran parte de energía renovable y aprovechando eficientemente la energía eléctrica.

Aunque se pueden combinar con todo tipo de instalaciones de calefacción, están especialmente indicadas para combinar con radiadores de baja temperatura, fan coils y suelo radiante.

Principales ventajas

Una de las grandes ventajas que ofrecen es que, a pesar de ocupar un espacio reducido en el exterior de la vivienda, integran los servicios de aire acondicionado, caldera y depósito en un solo sistema.

Son de fácil instalación, mantenimiento muy reducido y no acumulan ningún tipo de combustible ni producen ningún tipo de emisión contaminante o nociva para la salud, por lo que el riesgo de accidente doméstico es nulo.

Se pueden instalar tanto en viviendas individuales como en comunidades de vecinos

No producen vapor de agua que provoquen condensaciones.

Al utilizar básicamente energía limpia (la del aire), contribuyen a la sostenibilidad medioambiental. Tampoco producen residuos por lo que no requieren mantenimiento de limpieza.

¿Y del ahorro qué?

A pesar de que el coste inicial puede parecerte más elevado que un sistema tradicional, al tener una alta eficiencia energética, el ahorro que obtenemos lo empezaremos a notar en el corto plazo.

Las bombas de calor aire-agua producen cuatro veces más energía de la que recogen, consiguiendo un 75% de energía gratuita en su desempeño.

Además, si se combinan con los sistemas de calefacción más indicados, como radiadores de baja temperatura, fan coils o suelos radiantes, el ahorro se multiplica.

En general, y tomando como fuente de información diversos estudios realizados por empresas fabricantes de estos sistemas en viviendas unifamiliares, comunidades, bloques y otro tipo de viviendas, el ahorro de una calefacción aerotérmica frente a una de gas natural es como mínimo del 25% y frente a una de gasóleo del 50%. ¿Te lo vas a seguir pensando?

 

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