El objetivo de las cubiertas ecológicas extensivas, jardines verticales y demás envolventes verdes es crear casas y espacios públicos que sean organismos vivos con su propio metabolismo regulador. Además de ayudar a la naturaleza a recuperar sus espacios perdidos en las ciudades.

Durante los meses de verano, las áreas urbanas pueden alcanzar temperaturas de 5 a 8 ºC por encima de las que presentan sus zonas periféricas, fenómeno que se conoce como el efecto isla de calor. El gradiente varía, dependiendo del clima, la topografía y el diseño urbano.

Uno de los principales motivos del fenómeno isla de calor son las extensas superficies edificadas que presentan las ciudades, donde la radiación solar se absorbe y acumula en forma de calor que se desprende lentamente a lo largo de las horas nocturnas. Este fenómeno se puede cuantificar con parámetros como el albedo, que hace referencia a la cantidad de radiación reflejada en una superficie, en relación a la total recibida. Se expresa en % siendo el 0 el menor porcentaje de reflexión, y por tanto el que conlleva mayor absorción de calor por parte de la superficie. El albedo de un techo con acabado asfáltico es aproximadamente de un 8%, mientras que el de una cubierta verde es de 25%.

Por otro lado, las cubiertas vegetales, además de tener una mayor capacidad de reflexión de la radiación solar, también enfrían el aire de su superficie en el proceso conocido como transpiración dónde la planta absorbe humedad de la tierra y la expulsa en forma de vapor de agua.

Estas dos cualidades juntas, permiten que las temperaturas alcanzadas en una cubierta verde sean inferiores a las de una cubierta convencional. Mientras una cubierta de asfalto puede alcanzar los 70ºC en un día de verano, una superficie con acabado vegetal no suele exceder los 26ºC..

Los principales beneficios de las cubiertas ecológicas extensivas, son:

  • Sistema de refrigeración natural y enfriamiento pasivo de los edificios.
  • Limpiar el aire contaminante absorbiendo cierta cantidad de elementos tóxicos volátiles que se encuentran en el aire, convirtiéndolos en materia orgánica. Una cubierta verde es capaz de atrapar y procesar 15 kg de metales pesados.
  • Aumentar los niveles de oxígeno
  • Filtran el polvo y suciedad quedando adheridas a las hojas y son arrastradas después por la lluvia hacia el sustrato de las cubiertas que también actúa como filtro reduciendo la carga de contaminantes que llega a las alcantarillas. 1 m2 de cobertura vegetal atrapa 130 gramos de polvo por año
  • Aumento vida útil de la cubierta. Apoyo de esta afirmación es el caso del techo verde de la planta de tratamiento de aguas en Zurich (Suiza), que se instaló en 1914 y fue reparado por primera vez en 2005, un período de 91 años.
  • Aislamiento acústico a la presión sonora exterior. Bajaba alrededor de 2-3 dB.
  • Aislamiento térmico y menor transmitancia térmica. La protección frente al viento en la superficie de la cubierta, lo que impide el intercambio de calor por convección y la sombra producida por la vegetación
  • Ahorro energético. 60% más eficientes que las cubiertas sin vegetación según estudios realizados por la UPM y la Universitá Politecnica Delle Marche de Italia.
  • Reducir el efecto “Isla de calor” de las grandes urbes que de promedio se sitúan entre 5º y 8º de temperatura por encima de las áreas rurales circundantes.
  • Naturalización y salubridad de los entornos urbanos
  • Creación de microhabitat para aves.
  • Reflejar y emitir el calor hacia el exterior de los edificios.

Los elementos y capas que componen una cubierta ecológica extensiva, son:

  1. Aislamiento térmico si fuese necesario con placas de poliisocianurato PIR. incluso colocación de barrera de vapor.
  2. Sistemas impermeabilizantes con resistencia a la perforación de raíces y al ataque de microorganismos y floras bacterianas.
  3. Sistemas de PEAD con nódulos o concavidades de gran formato con aliviaderos para favorecer el drenaje y la retención de aguas que además sirven para crear una cámara de aire que oxigene las raíces de plantas.
  4. Capas separadoras mediante fieltros sintéticos de polipropileno con gramajes de 200 gr/m2.
    Sustratos vegetales mediante tierras naturales, compost vegetales procedente de podas, fangos de depuradoras y materia orgánica autóctona. Capa recomendada 8 a 10 cm de espesor
    Sustratos minerales de protección frente a las fuerzas eólicas, las escorrentías de las lluvias y los ciclos radicales de frío y calor. Materiales aconsejados granza de machaqueo de tejas cerámicas, arcillas expandidas, roca volcánica o cortezas arbóreas.
  5. Plantación de plantas tapizantes de la familia Sedum de alta supervivencia y moderado mantenimiento. Se recomienda 16 ud/m2. Los Sedum son plantas muy adaptadas a la sequía, debido a la capacidad de almacenar agua en sus hojas carnosas.Su sistema radicular es un requisito clave para una cubierta vegetal extensiva considerando la poca profundidad de la capa de sustrato.
    Sistema de riego por goteo en climas secos.

Existe un vacío regulador legislativo y no existe incentivo alguno.

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