Los días son cada vez más largos, la temperatura va escalando grados, todo son indicios de que el verano está a la vuelta de la esquina y con él la mejor época del año para rehabilitar tu tejado. Tras los meses de invierno y primavera, donde las lluvias son más abundantes, nuestro tejado deja al descubierto dónde está dando problemas, por lo que es el momento perfecto para rehabilitarlo y dejarlo a punto para la llegada del otoño y el invierno, así nos aseguraremos el confort dentro de casa.

A continuación, te detallamos 10 razones por las que rehabilitar la cubierta en verano es la mejor opción:

 

1.- Menor coste: La necesidad de que el instalador lleve ropa de abrigo, sumado a la precaución por hielo sobre el tejado, implica lentitud de movimiento; la reducción en las horas de luz; paradas por lluvia, etc… hacen que llevar a cabo un proyecto de rehabilitación en invierno resulte más caro que hacerlo en verano.

2.- Llevar a cabo una obra de rehabilitación en cubierta puede suponer la desprotección de la casa. Por lo tanto, hacerla en verano implica evitar el riesgo de ocasionar defectos en el resto de la edificación consecuencia de meteoros climatológicos externos como pueden ser lluvia, nieve y granizo.

3.- Evitamos la posibilidad de que se produzca un accidente grave como la caída de materiales a zonas peatonales, como consecuencia de fuertes rachas de viento.

4.- Rehabilitar un tejado en invierno puede suponer transitar por una superficie con agua o nieve, lo que se traduce en una imprudencia que puede terminar en un accidente grave por caída a gran altura.

5.- Otra de las ventajas de rehabilitar el tejado en verano, es que no se incrementan los gastos en calefacción por perder el calor por la cubierta.

6.- La ausencia de agua o hielo en las superficies facilita la instalación de los materiales.

7.- Las horas de luz natural se incrementan, por lo que no es necesario el uso de luz artificial. Esto supone un mayor control en la instalación, ya que es más sencillo observar bien los remates (chimeneas, canalones, ventanas en el tejado, salidas de humos…)

8.- Menor tiempo de obra y, por ende, de las molestias ocasionas mientras dura la reforma, debido a que el movimiento de los instaladores en la cubierta es más rápido y eficaz.

9.- Por regla general, el verano es período de vacaciones. Si lo deseas puedes aprovechar esos días para viajar, evitando así las molestias que ocasiona vivir con una obra en casa.

10.- Estéticamente, puede observarse el resultado final en toda su belleza, sin hielo o agua que lo limite.

 

Si estás planteándote un proyecto de rehabilitación de cubierta, este es el mejor momento del año para ponerlo en marcha. Recuerda que, para asegurarte un resultado óptimo, debes utilizar materiales de calidad y contar con profesionales para la instalación, así la vida útil de tu cubierta será más larga.

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