Aunque nos parezca mentira, el invierno está más cerca de lo que nos parece. Pronto empezaremos a pensar en guardar la ropa de verano en nuestros armarios y desempolvar los abrigos, jerséis, alfombras o edredones…


¿Alguna vez has pensado en que igual que tú te preparas para el cambio de estación tu casa también tiene que ponerse al día? Porque nuestras viviendas también sufren de síndrome post vacacional, desde Quiero Renovar el Tejado queremos darte unos consejos para que prepares tu cubierta y, por lo tanto tu hogar, para el frio, el viento, la lluvia y la nieve.

Antes de entrar en faena, te recomendamos que realices una inspección visual del estado de tu cubierta, accediendo a la misma (siempre de forma segura) y comprobando si hay alguna teja rota, movida o deteriorada. Las tejas rotas deben ser reemplazadas de forma inmediata para evitar que el agua pueda acceder al interior de la cubierta. Las tejas movidas (por el viento o la acción de los pájaros) deben ser recolocadas y fijadas de nuevo para evitar que se caigan de la cubierta causando daños materiales o personales y, al mismo tiempo, evitar la entrada de agua por el hueco que dejan. Si estamos hablando de una cubierta plana, debemos realizar una inspección visual sobre la totalidad de la superficie del tejado buscando fisuras o grietas en las láminas o en las juntas que unen las mismas.

Una de las cosas más importantes a chequear en el tejado es el estado de los canalones y las bajantes. Es fundamental que realicemos una limpieza en profundidad de estos elementos, eliminando ramas, hojas secas y todo tipo de suciedad que se haya acumulado durante los secos meses de verano. De esta forma, permitiremos que el agua de las lluvias venideras fluya con total facilidad y se eviten atascos y desbordamientos que puedan traducirse en filtraciones de agua y por tanto, goteras en el interior de la vivienda o edificio.

Durante esta primera inspección visual también debemos revisar el estado de todos los puntos de encuentro con chimeneas, paredes, salidas de ventilación, conexiones con antenas, etc., comprobando que no existen grietas o fisuras que puedan facilitar la entrada de agua en el interior de la cubierta y reparándolas inmediatamente si se detectara su existencia.

El interior de la vivienda tampoco puede escapar a nuestra exhaustiva revisión. Es muy recomendable revisar todos los techos de nuestro hogar para descartar la presencia de manchas de humedad que pudieran proceder de goteras en el tejado.

Siguiendo estos pequeños consejos, tendrás la tranquilidad y confianza de que tu tejado está listo para el invierno. ¡No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy y evita sorpresas desagradables!

 

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