Llega el verano y con él las buenas temperaturas y el tiempo libre, los dos requisitos fundamentales para iniciar una reforma. Mientras que muchos de nosotros llamamos a un técnico hasta para colgar un cuadro o empalmar dos cables, hay auténticos manitas que se atreven con pequeñas y grandes reformas en sus hogares.

Pero estos amantes del “Do It Yourself” (hazlo tú mismo) deben tener en cuenta algunos consejos antes de “liarse la manta” y emprender las reformas soñadas, sobre todo si van a actuar sobre su cubierta. Hoy os ofrecemos cinco consejos para leer atentamente antes de sacar la escalera y la caja de herramientas.

1.- Evalúa correctamente el alcance de la reparación y tu capacidad para resolverla

No es lo mismo sellar una pequeña fisura que reimpermeabilizar toda la cubierta. Cuando las obras sean de una envergadura muy grande es mucho más aconsejable confiar en un profesional con los conocimientos y la experiencia necesaria para llevar a cabo los trabajos de renovación. En caso de duda consulta con un técnico acreditado y pide varios presupuestos para poder calcular el alcance (de tiempo y económico) de la reforma.

2.- Elige bien los materiales necesarios

También necesitaremos asesoramiento profesional a la hora de escoger los materiales para efectuar el arreglo o la reforma de nuestra cubierta. Para pequeñas reparaciones puede ser suficiente dirigirnos a un centro de bricolaje y confiar en los consejos de sus asesores. En el caso de reparaciones integrales es más aconsejable ponerse en contacto con los fabricantes y que ellos mismos puedan recomendarte la solución o sistema más adecuado para tus necesidades.

Ya que vas a realizar una inversión importante, no escatimes en los materiales. Busca aquellos que aporten sostenibilidad y eficiencia energética y a la larga ahorrarás en calefacción y aire acondicionado e irás amortizando el desembolso inicial.

3.- Identifica la patología

Acota la patología que sufre tu cubierta. A veces lo que parecía una filtración es una condensación o humedad que se ha producido por capilaridad. Nuevamente, ante la duda, coméntalo con un profesional.

4.- Sigue al pie de la letra las instrucciones del fabricante

No nos cansamos de repetirlo. Un material perfecto, pero mal instalado, pierde todas sus propiedades. Cada sistema o material debe instalarse de una manera determinada. Desconfía de “tutoriales” de personas sin experiencia y acude al fabricante de la solución para pedir asesoramiento. Estarán encantados de orientarte.

5.- La seguridad es lo primero

Si ya te has decidido a realizar tu mismo la reparación o reforma y tienes los materiales, debes ser muy riguroso con tu seguridad.  Utiliza todos los equipos de protección individual (EPIs) a tu alcance. Puede parecer una exageración, pero en materia de seguridad, la prevención es fundamental. Sé muy riguroso: Botas, casco, arnés, gafas y guantes de seguridad son indispensables.

Si sigues al pie de la letra estos consejos, la garantía de éxito está asegurada. ¿Nos enseñas los resultados?

 

Dejar comentario